Tomb Raider en portada era lo único que necesitaba una desconocida revista llamada PlayMania para atrapar a sus lectores. Flik de la película Bichos y Morientes del Real Madrid acompañaban a la heroína de moda por aquellas fechas, la cual presentaba en la revista su tercera iteración en la primera consola PlayStation. Para mi, por cierto, de sus mejores entregas junto con la cuarta.
Aquél primer número apareció en febrero de 1999, casi casi recién estrenado el año. Por aquella época yo compraba todo lo impreso dedicado a los videojuegos así que PlayMania cayó en mis manos nada más verla en mi kiosco de confianza. Desgraciadamente ya no la tengo en mi colección, al igual que otras muchas más revistas, pero mi yo de ahora lamenta el haberme desecho de multitud de cosas. Seguro que a vosotros también os pasa.
Este tono tan sombrío se debe a que hoy la editorial ha anunciado el cierre de tan querida revista dedicada a los seguidores de la marca PlayStation. Casi 22 años llenando los hogares de cariño, cuidado, pasión y dedicación con los artículos que allí iban apareciendo cada número. Debido a la crisis tuve que dejar de comprarme demasiados caprichos y las revistas, como no, lo eran. Muchos años pasaron hasta que volví a comprarme un número de PlayMania u otra relacionada con el tema, aunque siempre intentaba aportar lo que podía.
Recuerdo con cariño la lectura de muchas de sus publicaciones e incluso aún mantengo varios números y guías, algunas muy valoradas por los jugadores (no por deseadas sino por útiles y bien redactadas). A veces suelo irme al dormitorio, el lugar donde guardo mi pequeña colección de revistas y les echo un ojo para rememorar viejos tiempos y PlayMania (junto con PlanetStation) es de lo que más abunda en mi pequeño rinconcito.
Cuando empecé a escribir para la prensa del videojuego hace ya más de quince años me propuse una meta; escribir en una publicación impresa. El papel es otro rollo, no es algo volátil como internet. El papel se siente, se colecciona, se palpa, se huele y se aprecia. Da igual en qué medio redactes, el papel es lo más. Puedo haber escrito en millones de webs prestigiosas, que lo he hecho, pero nada es igual a hacerlo para una publicación de papel. Os lo digo en serio.
Un buen día dejé caer una posible colaboración con PlayMania a su director, Daniel Acal. El papel es un medio bastante cogido por los huevos en cuanto a personas implicadas y dinero disponible así que la respuesta fue que no era posible. Yo no quería dinero pero Daniel se mantuvo firme en su posición; "aquí si curras, cobras". Y eso que yo lo único que pedía era tener un artículo en papel para después dejárselo en vida a mis hijos.
Lo dejamos estar porque la situación era razonable pero nunca hubo un no rotundo. Yo ya ni me acordaba de aquello pero un buen día (un año o dos más tarde, no recuerdo) Daniel me mandó un mensaje privado preguntándome si sería posible colaborar con ellos en un reportaje de MMORPGs, el género que domino. El chillido que pegué cuando le leí fue de órdago. Solo de recordarlo mientras os lo cuento hace que se me ericen los pelos. Obviamente acepté, era lo que quería.
El reportaje apareció en el número 281 de abril, con una BRUTAL portada de Hogwarts Legacy. Ver el titular de mi reportaje en portada es algo que recordaré también para toda la vida, básicamente porque enmarqué la revista en un cuadro (podéis verla en mis vídeos), compré tres más adicionales para mi hijo y porque conseguí lo que buscaba durante tantos años.
Lo que hice fueron ocho páginas hablando de los MMORPGs más potentes para las consolas de Sony y, como no, colé mi amado Final Fantasy XI entre sus páginas. Primero con el mapa de Vana'diel en la página principal, segundo hablando de él como primer MMORPG de consola en PlayStation. ¡Y Dani me dejó colarlo! También me acordé de la comunidad de FFXIV, título del que también hablé, pero nadie de FFXIV ESP quiso aportar material para homenajearlos salvo el creador de la comunidad.
Al final el reportaje salió de guinda (como diría mi cuñado Adolfo) y repasé las propuestas más potentes para PS3/PS4 y PS5. Un merecido homenaje al género que amo en una revista de consolas, impensable ¿verdad? Pero así fue. Hubo que retocar algunas cosas a las puertas del cierre y poco después anunciaron el cese de servicio de uno de los juegos que recomendé en el repor pero bueno, no nos podemos quejar, esto es el papel y a veces pasan estas cosas.
Le di las gracias a Daniel, cobré por el reportaje como bien venía diciéndome desde hace mucho tiempo atrás y seguí con lo mío, pero el destino me tenía preparado continuar en la revista. Doblemente feliz acepté la propuesta pensando que era para seguir hablando de MMORPGs, pero no, era para escribir sobre un montón de cosas más. Desde abril de 2022 hasta la fecha, diciembre de 2022, he estado escribiendo en PlayMania sin faltar ni un mes a la cita. Análisis, noticias, reportajes gigantescos y fotografías de mi careto en la primera página como quien dice. ¡Menudo sueño!
El último número se pone a la venta ya mismo y tengo EL INMENSO HONOR de haber aportado mi firma en algunas de sus últimas páginas. Podéis leerme allí por última vez en mi reportaje "El arte de salvar la partida", unas palabras sobre puntos de guardado extraños, icónicos o desconocidos del mundo de los videojuegos.
Se cierra una etapa de casi 22 años de historia de la prensa escrita de videojuegos y otra de 9 meses para mí aportando mis voladuras de cabeza en una de las revistas más vendidas del sector en España. El viaje ha sido increíble, os lo puedo garantizar, y los compañeros de DIEZ. No os podéis imaginar cuánto me (y al resto seguro que también) apena este final, el cariño que le hemos dedicado a lo que llenábamos dentro de sus páginas y lo diferente que es escribir en un medio de papel. PlayMania ha sido para mí como mi casa desde el minuto uno gracias a Daniel y al resto del equipo, con ellos todo era fácil y facilidades. Hoy es un día triste para mí y para muchos de los fieles lectores que esperaban el final de mes (cuando se lanzaba de cada número) y estoy segurísimo que será recordada por los siglos de los siglos.
Este mes, por favor, os pido que compréis el último número. Ya no por apoyar algo que ha firmado su defunción, sino para mostrar el cariño que le tenéis o habéis tenido en algún momento a la revista. Que el último número supere cifras, reciba amor y os llene el corazón de ilusión tanto como nos lo llenó a nosotros el escribirlo.
Gracias Daniel Acal y a todo el equipo por confiar en mi. Os debo una paella y lo sabéis. Mi casa es vuestra.

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