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domingo, 15 de enero de 2023

El romanticismo de trabajar con videojuegos

Hoy el tema del día es lo sucedido con Guardado Rápido, sus cuentas y remuneración a sus colaboradores. Sobre esto no voy a opinar más que lo que he dicho en Twitter, y es que al menos alguien que empezó como un proyecto secundario de tipo hobby lo ha convertido en empresa y sigue intentando darle algo a sus colaboradores realizando esfuerzos titánicos por el camino. Las condiciones seguramente no estén a la altura y se podrían debatir, pero el ser humano ha vuelto a sacar lo peor de si mismo y viendo solo la parte negativa; mucho trabajo y poco dinero.

Me resulta sorprendente que cada dos por tres se saque el tema de que a los colaboradores de varias webs no se les pague y hagan el trabajo "por un juego" y ahora que sale este caso, se le critica porque paga. Una vez más, lo mío son las letras y no voy a hablar de números. Es poco, sí, y de nuevo vuelvo a decir que debatibles las condiciones, pero Guardado Rápido está en Twitch, en YouTube, en iVoox y en Patreon intentando sacar dinero que las compañías no le ofrecen para pagar a los que emplean tiempo en la web. Las hay (y bien gordas) que reciben dinero externo y no pagan un duro a sus colaboradores y poco se habla de ello. O sea, sí, se habla, pero lo que se lee no sale de dentro.

No conozco a Carlos a pesar incluso de que ambos nos seguimos mutuamente en Twitter. Habremos cruzado solo un par de tuits. Hoy se le ha visto destrozado. Todos sus esfuerzos durante años para intentar ganar dinero y repartirlo, el paso de convertir su criatura en una empresa, la ilusión de lo que está por venir y otras piedras en el camino que intentaba superar poco a poco se le han venido abajo por un hilo (cómo los odio...) que ha abierto una persona en Twitter.

Lo que ofrecen es lo que hay y puedes declinar la oferta o bien aceptarla. En el caso de que no lo veas claro puedes hablar con el que te ofrece el puesto, debatir las condiciones, aconsejarle qué puede o no cambiar o intentar de llegar a un acuerdo sin más. Como último recurso y en el caso de que la empresa tenga una mala reputación detrás de la que no haya salido nunca, exponer el caso en redes (o denunciar) y quien corresponda tomará las medidas oportunas.

En este caso solo se ve una trayectoria impecable, de esfuerzo, constancia, ganas de querer hacer bien las cosas y de apoyar a los colaboradores que pierden su tiempo en la web. Creo, llamadme loco, que qué mínimo que ofrecer una oportunidad a alguien que lo está intentando todo, al contrario que prácticamente el 90% de webs relacionadas con el tema que tienen esta tarea como hobby. 

Puede que las condiciones sean malas pero se merece la oportunidad de ser aconsejado, de recibir mensajes privados sobre qué puede y no puede ofrecer, la oportunidad de poder hacerlo mejor o de garantizar unos mínimos en tiempos acordes. También los responsables deben saber hasta dónde pueden llegar, claro. A veces menos es más en lo que a contenido se refiere. 

Este curro no es tan romántico como todos lo pintan desde fuera (e incluso algunos de los nuevos que se unen a este oficio). Es una mierda, así de claro. Se trabaja muchísimo en un sector que recoge MILLONADAS al año en beneficios. Se sigue tratando al videojuego como un producto de ocio de tercera categoría, enfocado a los niños y a los raritos del mundo. Hay mucha pobreza para la mayoría de currelas y un esfuerzo tremendo detrás de todo lo que hacen. Vídeos, horas y horas de juego, creatividad (la parte más puta de todas), educación, embargos, sin horarios, confidencialidad, guiones, borradores, maquetación. El solo hecho de que alguien que ha vivido todo esto intente darle la vuelta de tuerca con mucho esfuerzo detrás ya da para una noticia positiva y no para una negativa. Pero así es la humanidad, criticando en lugar de celebrar.

Un tuit echando carbón a una recién encendida hoguera, un hilo en este caso, acaba de tirar por la borda la ilusión de alguien que está peleando por algo justo que, si bien al principio sea poco, por algo se ha de empezar. ¿Cuántos conocéis que hayan creado una web (con bastante nombre, todo sea dicho) que esté haciendo eso por sus colaboradores? Llevo más de quince años escribiendo sobre videojuegos y me cabe en los dedos de una mano las que lo han intentado. De las que yo conozco casi ninguna de ellas se ha planteado hacer una empresa para dar de comer a sus trabajadores, lo poco generado (por AdSense y similares), para su bolsillo.

Alguien que intenta luchar por dar la vuelta a la tortilla por una vez, acosado y apedreado. Incluso en tendencias de Twitter. Lo que son las cosas. 

Para todo lo demás, os remito al cuarto párrafo. Para Carlos y Guardado Rápido, deciros que conozco vuestra situación a través de mi trayectoria y si puedo echar una mano para que levantéis cabeza y luchéis por ello, contad con mi espada. Me parece más loable que alguien se preocupe por repartir equitativamente lo ganado en la empresa  que la mierda que os está cayendo solo para ¿ganar likes y seguidores? Todos los comienzos son duros y la vida te pone piedras para que te tropieces con ella, pero nadie con una trayectoria como la vuestra merece algo así. 




sábado, 24 de diciembre de 2022

¡Felices fiestas a todos!

Hoy es día de felicitaciones. He grabado un vídeo para mi canal de YouTube, también uno con los míos para compartir en WhatsApp y ser un poco diferentes al resto, que siempre se recibe el mismo con la etiqueta de "reenviado muchas veces". Solo me queda felicitar al resto por aquí, en mi nuevo blog.

No hay mucho que decir más que felicitaros a todos estas fiestas, desearos una buena entrada al año 2023 y esperar que todos y cada uno de los que me leéis se os cumplan todos los deseos que os merecéis.

Porque sí, todos os merecéis algo en esta vida. Gastamos demasiado tiempo en criticar, quejarnos y ponerle pegas a todo, pero poco en valorar las acciones del resto, su atención para con nosotros o a ser felices. Debemos de emplear más en la felicidad, en ser amables con todo el mundo, en agradecer y a valorar. Es algo que inculco a mis hijos desde hace años y que ojalá todo el mundo hiciera; el mundo iría mejor.

Si alguien te deja cruzar el paso de cebra, agradéceselo. Si entras a un super a hacer la compra del día; saluda al personal al entrar. Si una persona necesita pasar por la acera y requiere espacio; déjala pasar. Si hay una persona con problemas en la calle y podemos echarle una mano; hazlo. Debemos aprender a ser buenas personas.

El jueves fue el último día de cole de mis hijos y cuando fui a recogerlos dediqué cinco minutos en acercarme al personal del colegio; al secretario, algún profesor disponible así como a las cuidadoras del comedor y cocineras para felicitarles las fiestas y agradecerle todo su trabajo con ellos. A mis hijos les dije que también lo hicieran y el mayor preguntó que por qué. Le expliqué que van a estar muchos días sin verlos, que han hecho un trabajo estupendo con ellos y que en estas fechas hay que felicitar las fiestas. La cara de emoción de algun@s fue alucinante. Mi hijo, sobre todo, comprendió que un pequeño gesto como este puede alegrar a cualquiera, sentirse valorados, queridos y afortunados. 

Porque todos tenemos nuestro corazoncito pero por culpa de cómo nos tratamos en general y la poca educación de muchas personas, lo tenemos guardado en una caja fuerte. Solo es necesario abrirlo con buenas acciones, palabras y amor. Y eso es lo que le pido a 2023. Y una PS5, pero eso ya lo tengo asegurado...

lunes, 19 de diciembre de 2022

Adiós PlayMania

Tomb Raider en portada era lo único que necesitaba una desconocida revista llamada PlayMania para atrapar a sus lectores. Flik de la película Bichos y Morientes del Real Madrid acompañaban a la heroína de moda por aquellas fechas, la cual presentaba en la revista su tercera iteración en la primera consola PlayStation. Para mi, por cierto, de sus mejores entregas junto con la cuarta. 

Aquél primer número apareció en febrero de 1999, casi casi recién estrenado el año. Por aquella época yo compraba todo lo impreso dedicado a los videojuegos así que PlayMania cayó en mis manos nada más verla en mi kiosco de confianza. Desgraciadamente ya no la tengo en mi colección, al igual que otras muchas más revistas, pero mi yo de ahora lamenta el haberme desecho de multitud de cosas. Seguro que a vosotros también os pasa. 

Este tono tan sombrío se debe a que hoy la editorial ha anunciado el cierre de tan querida revista dedicada a los seguidores de la marca PlayStation. Casi 22 años llenando los hogares de cariño, cuidado, pasión y dedicación con los artículos que allí iban apareciendo cada número. Debido a la crisis tuve que dejar de comprarme demasiados caprichos y las revistas, como no, lo eran. Muchos años pasaron hasta que volví a comprarme un número de PlayMania u otra relacionada con el tema, aunque siempre intentaba aportar lo que podía. 

Recuerdo con cariño la lectura de muchas de sus publicaciones e incluso aún mantengo varios números y guías, algunas muy valoradas por los jugadores (no por deseadas sino por útiles y bien redactadas). A veces suelo irme al dormitorio, el lugar donde guardo mi pequeña colección de revistas y les echo un ojo para rememorar viejos tiempos y PlayMania (junto con PlanetStation) es de lo que más abunda en mi pequeño rinconcito.

Cuando empecé a escribir para la prensa del videojuego hace ya más de quince años me propuse una meta; escribir en una publicación impresa. El papel es otro rollo, no es algo volátil como internet. El papel se siente, se colecciona, se palpa, se huele y se aprecia. Da igual en qué medio redactes, el papel es lo más. Puedo haber escrito en millones de webs prestigiosas, que lo he hecho, pero nada es igual a hacerlo para una publicación de papel. Os lo digo en serio. 

Un buen día dejé caer una posible colaboración con PlayMania a su director, Daniel Acal. El papel es un medio bastante cogido por los huevos en cuanto a personas implicadas y dinero disponible así que la respuesta fue que no era posible. Yo no quería dinero pero Daniel se mantuvo firme en su posición; "aquí si curras, cobras". Y eso que yo lo único que pedía era tener un artículo en papel para después dejárselo en vida a mis hijos. 

Lo dejamos estar porque la situación era razonable pero nunca hubo un no rotundo. Yo ya ni me acordaba de aquello pero un buen día (un año o dos más tarde, no recuerdo) Daniel me mandó un mensaje privado preguntándome si sería posible colaborar con ellos en un reportaje de MMORPGs, el género que domino. El chillido que pegué cuando le leí fue de órdago. Solo de recordarlo mientras os lo cuento hace que se me ericen los pelos. Obviamente acepté, era lo que quería.

El reportaje apareció en el número 281 de abril, con una BRUTAL portada de Hogwarts Legacy. Ver el titular de mi reportaje en portada es algo que recordaré también para toda la vida, básicamente porque enmarqué la revista en un cuadro (podéis verla en mis vídeos), compré tres más adicionales para mi hijo y porque conseguí lo que buscaba durante tantos años. 


Lo que hice fueron ocho páginas hablando de los MMORPGs más potentes para las consolas de Sony y, como no, colé mi amado Final Fantasy XI entre sus páginas. Primero con el mapa de Vana'diel en la página principal, segundo hablando de él como primer MMORPG de consola en PlayStation. ¡Y Dani me dejó colarlo! También me acordé de la comunidad de FFXIV, título del que también hablé, pero nadie de FFXIV ESP quiso aportar material para homenajearlos salvo el creador de la comunidad. 

Al final el reportaje salió de guinda (como diría mi cuñado Adolfo) y repasé las propuestas más potentes para PS3/PS4 y PS5. Un merecido homenaje al género que amo en una revista de consolas, impensable ¿verdad? Pero así fue. Hubo que retocar algunas cosas a las puertas del cierre y poco después anunciaron el cese de servicio de uno de los juegos que recomendé en el repor pero bueno, no nos podemos quejar, esto es el papel y a veces pasan estas cosas. 

Le di las gracias a Daniel, cobré por el reportaje como bien venía diciéndome desde hace mucho tiempo atrás y seguí con lo mío, pero el destino me tenía preparado continuar en la revista. Doblemente feliz acepté la propuesta pensando que era para seguir hablando de MMORPGs, pero no, era para escribir sobre un montón de cosas más. Desde abril de 2022 hasta la fecha, diciembre de 2022, he estado escribiendo en PlayMania sin faltar ni un mes a la cita. Análisis, noticias, reportajes gigantescos y fotografías de mi careto en la primera página como quien dice. ¡Menudo sueño!

El último número se pone a la venta ya mismo y tengo EL INMENSO HONOR de haber aportado mi firma en algunas de sus últimas páginas. Podéis leerme allí por última vez en mi reportaje "El arte de salvar la partida", unas palabras sobre puntos de guardado extraños, icónicos o desconocidos del mundo de los videojuegos. 

Se cierra una etapa de casi 22 años de historia de la prensa escrita de videojuegos y otra de 9 meses para mí aportando mis voladuras de cabeza en una de las revistas más vendidas del sector en España. El viaje ha sido increíble, os lo puedo garantizar, y los compañeros de DIEZ. No os podéis imaginar cuánto me (y al resto seguro que también) apena este final, el cariño que le hemos dedicado a lo que llenábamos dentro de sus páginas y lo diferente que es escribir en un medio de papel. PlayMania ha sido para mí como mi casa desde el minuto uno gracias a Daniel y al resto del equipo, con ellos todo era fácil y facilidades. Hoy es un día triste para mí y para muchos de los fieles lectores que esperaban el final de mes (cuando se lanzaba de cada número) y estoy segurísimo que será recordada por los siglos de los siglos.

Este mes, por favor, os pido que compréis el último número. Ya no por apoyar algo que ha firmado su defunción, sino para mostrar el cariño que le tenéis o habéis tenido en algún momento a la revista. Que el último número supere cifras, reciba amor y os llene el corazón de ilusión tanto como nos lo llenó a nosotros el escribirlo.

Gracias Daniel Acal y a todo el equipo por confiar en mi. Os debo una paella y lo sabéis. Mi casa es vuestra. 

jueves, 15 de diciembre de 2022

Llegó la hora

Hace 8 años este blog se llamaba El Desván de los Bits. La idea del mismo era la de hablar de juegos retro, cómo se hizo cada uno de ellos, detalles interesantes y cada entrada finalizaba con un vídeo gameplay grabado por mí de unos cinco minutos de duración del título en cuestión. Llegué a hacer bastantes entradas durante todo un año aunque no todas tenían vídeo. Ahora lo único que queda de ese antiguo contenido es el canal YouTube que abrí para la ocasión con la nada desdeñable cifra de un suscriptor; yo. 

Aunque en realidad las cifras nunca me han importado, sí motivan más o menos a la hora de crear contenido para que otros lo disfruten así que finalmente decidí dejar de lado el blog tras mi "éxito". Lo intenté retomar años después pero se quedó únicamente en una entrada donde anunciaba que volvía al redil. Nada más. 

Llevo ya un tiempo pensando en abrirme un blog para contar mis movidas, ya sea de mi trabajo, de videojuegos o del contenido que creo en YouTube o Twitch. Me he tirado noches buscando comparativas entre WordPress, Blogger y otros blogs gratuitos en donde vomitar mis pensamientos pero al final todo confluye en dos características que me frenan a la hora de elegir uno u otro candidato; dominio algo cutre (.wordpress o .blogspot) o posibilidad de añadir características. 

La segunda opción es más llamativa porque puedo hacer que crezca fácilmente el blog mediante SEO, añadir plugins interesantes y tunearme el blog a mi gusto, pero sin embargo, el dominio .wordpress (así como el otro citado) consigue que por más que te curres la fachada de un blog, la URL destroce todo el trabajo. ¿Y cómo se soluciona eso? Pagando un dominio que ahora mismo no me viene bien. Así que, ¿qué podría hacer? 

Recordé que tenía un blog de mis viajes a Japón en Blogger y, al desplegar la lista de los blogs que llegué a crear en esta plataforma, apareció este. Como el diseño que llegué a conseguir, el fondo, la botonera de los menús y tal me gustaba mucho, he decidido cambiarle la URL, de nuevo los botones y eliminar la única entrada compartida que tenía. Ya sabéis, aquella en la que vaticinaba un regreso que nunca se cumplió. Bueno, ahora sí, pero será algo diferente. 

Habrá tiempo para daros más información sobre mí a aquellos que no me conozcáis, que sepáis de mi vida, mis gustos, mis dilemas y otra serie de cotilleos que siempre interesan (por morbo y marujeo) a la gente. Hoy solo vengo a daros la bienvenida a este mi nuevo renovado blog; El Blog de TaruGaming. 

Y aunque no se cuándo será, también hablaré de juegos retro. Pero vaya, esa es la idea, hablar de videojuegos y de mi vida en general y lo retro es algo que está en mi ADN. Eso sí, vaya por delante que aquí no leeréis al Taru en su oficio de periodista como muchos de vosotros seguramente me leáis en los medios donde trabajo. Tampoco cuidaré mi vocabulario (pero si la ortografía, ¡por dios!) o mis expresiones. Este será mi rincón particular. 

¡Nos vemos en la próxima entrada!