jueves, 15 de diciembre de 2022

Llegó la hora

Hace 8 años este blog se llamaba El Desván de los Bits. La idea del mismo era la de hablar de juegos retro, cómo se hizo cada uno de ellos, detalles interesantes y cada entrada finalizaba con un vídeo gameplay grabado por mí de unos cinco minutos de duración del título en cuestión. Llegué a hacer bastantes entradas durante todo un año aunque no todas tenían vídeo. Ahora lo único que queda de ese antiguo contenido es el canal YouTube que abrí para la ocasión con la nada desdeñable cifra de un suscriptor; yo. 

Aunque en realidad las cifras nunca me han importado, sí motivan más o menos a la hora de crear contenido para que otros lo disfruten así que finalmente decidí dejar de lado el blog tras mi "éxito". Lo intenté retomar años después pero se quedó únicamente en una entrada donde anunciaba que volvía al redil. Nada más. 

Llevo ya un tiempo pensando en abrirme un blog para contar mis movidas, ya sea de mi trabajo, de videojuegos o del contenido que creo en YouTube o Twitch. Me he tirado noches buscando comparativas entre WordPress, Blogger y otros blogs gratuitos en donde vomitar mis pensamientos pero al final todo confluye en dos características que me frenan a la hora de elegir uno u otro candidato; dominio algo cutre (.wordpress o .blogspot) o posibilidad de añadir características. 

La segunda opción es más llamativa porque puedo hacer que crezca fácilmente el blog mediante SEO, añadir plugins interesantes y tunearme el blog a mi gusto, pero sin embargo, el dominio .wordpress (así como el otro citado) consigue que por más que te curres la fachada de un blog, la URL destroce todo el trabajo. ¿Y cómo se soluciona eso? Pagando un dominio que ahora mismo no me viene bien. Así que, ¿qué podría hacer? 

Recordé que tenía un blog de mis viajes a Japón en Blogger y, al desplegar la lista de los blogs que llegué a crear en esta plataforma, apareció este. Como el diseño que llegué a conseguir, el fondo, la botonera de los menús y tal me gustaba mucho, he decidido cambiarle la URL, de nuevo los botones y eliminar la única entrada compartida que tenía. Ya sabéis, aquella en la que vaticinaba un regreso que nunca se cumplió. Bueno, ahora sí, pero será algo diferente. 

Habrá tiempo para daros más información sobre mí a aquellos que no me conozcáis, que sepáis de mi vida, mis gustos, mis dilemas y otra serie de cotilleos que siempre interesan (por morbo y marujeo) a la gente. Hoy solo vengo a daros la bienvenida a este mi nuevo renovado blog; El Blog de TaruGaming. 

Y aunque no se cuándo será, también hablaré de juegos retro. Pero vaya, esa es la idea, hablar de videojuegos y de mi vida en general y lo retro es algo que está en mi ADN. Eso sí, vaya por delante que aquí no leeréis al Taru en su oficio de periodista como muchos de vosotros seguramente me leáis en los medios donde trabajo. Tampoco cuidaré mi vocabulario (pero si la ortografía, ¡por dios!) o mis expresiones. Este será mi rincón particular. 

¡Nos vemos en la próxima entrada! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario