Muchos ya sabéis (o quizás no) que soy un tío multiplataforma. Me encantan los videojuegos independientemente de la maquinita en la que se ejecuten y los disfruto todos por igual. Está claro que en algunos puntos siempre hay preferencias que destaquen por encima de las otras, por ejemplo como que el mando de Xbox One o Series X me parece de los mejores en diseño y ergonomía. Sin embargo la cruceta es una ponzoña, prefiero la de PlayStation. Pero vaya, son detalles o características de cada marca que al final es parte de la gracia en esto de decidir qué consola comprar.
Aún así y como se que os gusta el salseo, sí puedo deciros que tiro un poco más hacia Sony que al resto. Pero no por lo típico de sus exclusivos o similar, nada más lejos de la realidad, sino porque por A o por B siempre he estado ligado a la marca en mi trabajo o fuera de él. Por ejemplo, uno de los sitios web donde más he trabajado es en LaPS3, un portal dedicado a consolas PlayStation. En otras revistas casi siempre he hecho más análisis y artículos de PlayStation que del resto (incluso PC) y para rematar, también he escrito en una revista impresa dedicada a PlayStation. Es más, hace un par de años colaboré con ellos en el Club de Exploradores PlayStation donando un objeto muy querido por mí para ayudar a Juega Terapia. Así que... pues eso, al final el roce hace el cariño.
Cuando comenzó esta nueva generación no quise comprar ya ninguna consola. Los precios eran (y siguen siendo) desorbitados y creía más conveniente comprar un ordenador nuevo con el que hacer vídeos, streams y trabajar sin problemas. Me compré un pepino, todo sea dicho, pero al final una buena parte de los códigos para prensa y trabajos se realizan sobre una consola. Aprovechando que estaba en PlayMania y que en MeriStation casi siempre llegan códigos para PlayStation 5, al final hablé con mi mujer sobre renovarme o morir y decidimos comprar una PS5. Reservamos una unidad mediante la promo de entrega garantizada en enero, un 14 de diciembre si mal no recuerdo, y este viernes 20 de enero llegó a casa. Era el pack de GAME de PS5 + God of War Ragnarok + The Last of Us Parte I + 20 € de saldo PSN.
Si bien tendría que haber estado como un niño con zapatos nuevos, lo cierto es que cuando la recibí no estaba en absoluto contento. Me preocupaba más gastarme el dinero en una nueva consola que otra cosa, pero bueno, son movidas mías internas más que otra cosa porque al final es dinero que invierto en más trabajo y se paga sola. Para rematar, me llegó una consola con el lector jodido así que podéis imaginaros mi viernes como fue... Por suerte pude cambiar la consola ese mismo día acercándome a una tienda GAME donde curra un amigo.
Tampoco creáis que no tenía ilusión por tener una PS5, ¡claro que tenía! pero entre el dinero que cuesta, lo caros que se han puesto los juegos ahora y el mamotreto que es la máquina y lo que cuesta encontrar espacio para ella... eran cosas que me tenían afixiado jajaja. Sin embargo debo decir que nada más meterme de lleno con ella y puse Astro's Playroom (Astrobot para mi), todas mis preocupaciones se fueron al garete.
Es gratuito, viene pre-instalado en la máquina y te enseña de lo que es capaz tanto la consola como el mando DualSense, más lo segundo que lo primero. La vibración háptica es una puñetera maravilla, la tensión de los gatillos me parece MAGIA y el altavoz tiene una calidad extraordinaria. El tipo de suelo que pisas se nota en el mando, el agua que cae, las ventiscas, los golpes, la arena... si a mi me parece maravilloso imaginaos mis hijos cuando lo probaron por primera vez, ¡sus caras eran un poema! En casa estamos alucinando con el juego, de verdad os lo digo.
Por otra parte Astrobot juega mucho con la nostalgia. Alguien que llegue virgen al ecosistema PlayStation quizás no le pille el rollo pero para los que hemos crecido "casi" desde el inicio del boom de las consolas, es una experiencia religiosa. No miento cuando os cuento que he llegado a llorar al completar el mundo dedicado a la primera consola PlayStation. Ni una mijita. Además como no sabía el orden de cada una la terminé en última instancia. Y joder... ver salir los accesorios, juguetear con ellos en la plaza, recordar momentos y ver la historia de la marca en pantalla de un golpe es precioso.
Aprovechando que me gané 30 euros de saldo en GAME y venía otros 20 de saldo para PSN con el pack me cogí tres meses de PlayStation Premium y así de paso probaba el nuevo servicio y juegos que tenía pendientes. Eso sí, aquí la experiencia no ha sido tan gratificante aunque no por el catálogo de juegos, que me parece bueno, variado y para cientos de horas de diversión. Mi descontento viene porque cogí Premium para poder jugar a White Knight Chronicles en PS5, un título de PS3 al que le tengo mucho cariño. Pues bien, resulta que los títulos de PS3 incluidos en Premium SOLO se pueden jugar en la nube y son los ÚNICOS que no pueden retransmitirse en alta calidad. Esto quiere decir que WKC, que ya de por si no tenía resolución 1080p, se juega a resolución inferior y con un streaming lamentable. Apenas se distinguen las caras de los personajes, elementos o el propio texto y así es imposible jugar. También probé la aplicación PS Plus para ordenadores pensando que ahí se resolvería un poco el problema y aunque se ve mejor, probé tres mandos (dos de ellos de Sony) y todos dan problemas (no detecta bien los analógicos). A la próxima renovación bajaré a Extra y solucionado.
Desde el viernes estoy jugando a FFVII Remake Intergrade, God of War (llevo un vicio importante xD), Sackboy Adventure (brutal también), completando Astrobot y probando juegos de aquí y allá, tanto de PS4 como de PS5 gracias a PlayStation Plus. Me flipa cómo en FFVII Remake Intergrade me da la opción de Reanudar Actividad incluso con el juego cerrado y en 5 segundos estoy en la partida. No se cómo funciona esta característica porque solo aparece en este y en otro más, pero es alucinante.
Sobre el sistema en sí me está pareciendo asombrosamente veloz en todos sus apartados. Tanto en la fluidez de la interfaz, como en el cambio de juegos o la descarga son puntos donde PS4 (al menos la mía de lanzamiento) fallaba más que una escopeta de feria. Aquí todo rueda a la velocidad de la luz y se agradece muchísimo.
En fin, esto era lo que os quería contar. ¿Me ha dolido gastarme 700 napos? Mucho. ¿La voy a disfrutar? Como un desgraciado. Llego tarde (aunque dos años de vida para una consola es solo el comienzo) pero espero que esta ilusión que tengo ahora y antes no tenía siga vigente hasta los últimos retazos de vida de PS5.

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