Antes de soltaros una verborrea más propia de un fanático que de un jugador más, he de decir que yo no lo soy de Dragon Quest. Me gusta la saga y si bien he jugado a la mayoría, mi preferido siempre ha sido el VIII porque es el que más cogí con ganas. También me ha gustado la última iteración troncal, el XI, y soy fan de Dragon Quest Monster Joker (el primero de DS), pero en primer lugar siempre estará mi Héroe, Yangus, Angelo y compañía.
Dicho esto creo que queda claro que mi opinión no es la de un "fanboy" dispuesto a hondear la bandera de "esto es lo mejor y punto" a favor de Dragon Quest X pero sí me gustaría dar mi punto de vista, como jugador de mmorpgs, de lo que supone añadirle internet a este capítulo que, sin saber por qué, nunca ha salido de Japón. Por que todos, nos gusten o no los juegos online, siempre nos hemos preguntado por qué narices Square Enix no ha sacado esto de su país de origen siendo una saga que cruzó el charco hace años (con DQ8) y siempre ha sido bien recibida incluso sus spin-offs.
El coqueteo
Todo comenzó hace unos cuantos años, quizás 2018. Curioseé cómo instalar el juego, hacerme una cuenta japonesa que olvidé casi al instante y un arcaico programa de traducción japonés-loquesea. Siguiendo los pasos muy bien explicados pude preparar todo y entrar en el mundo de Dragon Quest X. La primera impresión fue soberbia. Todo estaba construido en cel shading como mi DQ favorito de una manera muy vistosa, la música la misma que nos ha acompañado desde la primera entrega y la historia muy en la tónica habitual. Aún así al estar todo en japonés y tener que traducir con un programa bastante malillo y que interpretaba los textos de aquella manera, apenas jugué.
Dragon Quest X fue anunciado como un capítulo más en la saga principal en 2008 para darse a conocer mucho más tarde que iba a ser una entrega online, de género mmorpg, para la consola Wii. Previamente los desarrolladores ya tantearon al público con Dragon Quest IX: Centinelas del Firmamento para Nintendo DS ya que podías completar, entre comillas, la aventura con más compañeros si te conectabas a la red de redes. Y gustó, quizás no a todo el mundo, pero sí recibió críticas con notas altísimas. Estaba claro que lanzar un mmorpg de la marca no era una idea descabellada, supongo que pensaron mientras en aquél momento ya estaban liados con su desarrollo.
Cuando se lanzó en 2012 para Japón fue todo un éxito y el resto del planeta esperábamos con ganas un anuncio de Square Enix en el que dijera que próximamente estaría disponible en todo el mundo. Han pasado 11 años y Dragon Quest X sigue siendo exclusivo para nativos nipones, nunca ha cruzado el charco, ni que sea, a territorio americano. Incomprensible, ¿verdad? Seguid leyendo.
Nuestra primera cita
Llevo muchos meses queriendo llevar a mi canal YouTube un vídeo sobre cómo lo hice para jugar a Dragon Quest X saltándome la "prohibición" de jugar fuera de Japón (tienen las IP bloqueadas para que solo puedas conectarte desde allí), pero ni encontraba el momento exacto, ni recordaba el tutorial que seguí muchos años atrás ni tampoco sentía que valía la pena hacerlo al estar todo en japonés.
Hace un mes aproximadamente en mi canal de Telegram para mis seguidores de YouTube, se habló del juego y las ganas que había de jugarlo. Comentaron vagamente acerca de una traducción al inglés y me puse a investigar. Efectivamente, una legión de seguidores de la saga se unió para desarrollar un programa que tradujera, al instante, cualquier texto japonés que apareciera en pantalla. Un TataruHelper o Xenoglossian (ambos de FFXIV) ultra potenciado y mucho mejor que ambos. Su nombre: DQXClarity.
Me puse de nuevo mi cervadora, mi pipa y comencé a explorar internet para ver cómo se podía disfrutar en pleno 2023 de Dragon Quest X Online. Encontré todos los pasos muy rápido, en DQXAbbey, una fabulosa página que te ayuda a comenzar en el juego con guías como las que me gustan a mi, para tontos y llena de detalles. Ese mismo día ya estaba jugando a Dragon Quest X con el 90% de sus textos en inglés.
Ponerlo a punto fue una tarea sencilla para mí porque estoy muy acostumbrado a seguir tutoriales bastante más complejos para revivir móviles, cambiar roms, cambiar código en webs a lo bruto etcétera, pero sí que es cierto que para alguien algo ajeno a esto se le puede hacer un poco cuesta arriba. Aún así el esfuerzo merece muchísimo la pena, os lo aseguro.
El tutorial se centra sobre todo en cómo crearte una prueba gratuita, un modo de jugar a Dragon Quest X que incluye el juego base y la primera expansión con algunos límites como no poder hablar por el chat de cercanía, subasta o dinero. Lo típico. Sin embargo y al igual que FFXIV, esta prueba no tiene duración; puedes jugar lo que quieras y cuando quieras. Aún así la página contiene guías (también excelentes) sobre cómo comprar el juego, pagar la suscripción o añadirle el autentificador de dos pasos, algo vital para mí.
El mismo día que comencé a jugarlo, varios compañeros seguidores de mi canal se iniciaron en él también. Fuimos en horda al mundo de Astoltia, el protagonista de Dragon Quest X. Solo uno, por temas financieros, no se ha comprado todavía el juego completo pero piensa hacerlo en el futuro. Yo tardé un día en hacerlo, así de encantado me quedé.
Pasaron los días de juego, me suscribí por un mes (de momento) por apenas 6 euros que es lo que cuesta la suscripción, documenté los pasos a seguir para disfrutar de él en mi canal y planeo hacer más guías, tutoriales y similares de Dragon Quest X en el futuro. Tengo que hacer lo que sea para que más fanáticos de la saga le den una oportunidad, el juego es una maravilla.
Amor juvenil de verano
Han pasado casi 100h de juego desde que comencé la aventura con mi Puklipo guerrero y he completado "casi" la historia principal de la V1. En Dragon Quest X las expansiones llevan el número de la versión al final del título. Por ejemplo, el juego base es V1 porque fue su primera versión, la primera expansión es V2 y así hasta V6 que es la actual, siendo V7 la nueva expansión que llegará el próximo año.
El juego no solo es puro Dragon Quest sino que está todo construido para que sea extremadamente divertido y adictivo. Salvo el famoso puf puf que todavía no he visto, está todo lo que a un seguidor de la saga le gustaría encontrar en esta entrega. Cofres ocultos, mismo sistema de combate, secretos, pozos, jarrones y estanterías que revisar, chichones contra los techos al intentar huir a cubierto, giros en la trama, drama y mucho, muchísimo humor. Y mazmorras, por supuesto, muchas mazmorras y algunas muy grandes.
Es imposible que si te gusta Dragon Quest, no ames este décimo capítulo. Imaginad a Dragon Quest X como si no fuera online, simplemente la siguiente entrega troncal después del noveno. Todo, absolutamente todo lo que anteriores títulos traía, lo tiene. Pero extremadamente potenciado tanto en posibilidades (sin perder su esencia en absoluto) como en contenido. De hecho de esto último es una maldita locura, tengo para jubilarme y "solo" cumplo 42 veranos.
Ahora añádele componente online viendo otros jugadores por el basto, extremadamente basto, mundo de Astoltia. Añade chat cercano, grupal o de clan. Añade eventos súper divertidos temáticos, un casino que es una locura de grande, un housing que te vuela la cabeza y actividades de grupo sea desenterrar tesoros, combates entre monstruos o pequeñas alianzas para matar jefes. Y sigue siendo Dragon Quest. De hecho parece que la saga naciera para ello.
Durante mi aventura he completado infinidad de tramas que respiraban puro DQ. Han habido giros de guión brutales, momentos tensos donde la lágrima pende de una pestaña, sorpresas y algo clásico en la marca; cuando crees que ha acabado todo, la historia continúa. Y en esas estamos, que he acabado la historia principal pero después te viene una oleada de contenido importante apoteósica de, al menos, la mitad de duración que la trama base.
Cada escenario es mejor que el anterior, tanto en su diseño como en lo artístico, gráfico y sonoro. Se nota que el videojuego se planeó para Wii pero todavía consigue sorprender. Tiene lugares preciosos que seguramente ya estéis viendo en las imágenes del post, pero es que es un no parar. Pasan 5 minutos de juego y de nuevo algo te vuelve a sorprender. Y cuando llegas a V2 te vuelve a volar la cabeza y piensas cómo narices lograron meter eso en una consola como Wii. En lo jugable, por supuesto, lo mismo, siempre sorprendiendo.
Y esto de que va a mejor no es algo mío que apenas he rascado la primera expansión, lo dicen los propios jugadores, revistas prestigiosas como Famitsu y cantidad de contenidos que pululan por internet. El juego, desde el minuto uno, solo hace que mejorar a pasos agigantados en todas sus facetas.
Me he conectado desde me vestí de Sherlock Holmes hasta el día de hoy cada día sin faltar a la cita. A veces muchas horas, otras apenas... el trabajo es lo que tiene. Dragon Quest X es un juego que no me está obligando (o al menos no siento esa necesidad) a avanzar para ponerme al día, solo quiero disfrutar de él. Completo misiones secundarias, abro nuevas tramas, me dedico a finiquitarlo lo máximo posible... y nunca me aburro, no se cómo cojones lo hace.
He descubierto mil secretos, me he informado mucho sobre múltiples opciones, visitado guías, ayudado a otros jugadores, creado un clan que va viento en popa, he hecho streams, vídeos... básicamente he vivido este último mes en Astoltia y no en mi casa.
Lo nuestro no funciona
Con más de 100 horas jugadas, puedo decir sin miedo alguno que estoy terriblemente enganchado a Dragon Quest X. Pero sabéis qué, ¡me encanta estarlo! Pero ojo, en el buen sentido de la palabra. Todavía sigo siendo una persona adulta con sus obligaciones, familia, amigos, tareas y otros eventos que la vida nos va dejando por el camino. Me refiero a que desde Final Fantasy XI, ningún otro juego me ha hecho sentir lo mismo. Y lo peor es que no es tan mmorpg como el citado u otros del género que amo.
Conectar a Dragon Quest X es como viajar a un precioso mundo de fantasía, donde me lo voy a pasar muy bien haciendo cualquier tontería, donde el resto de jugadores van a tener palabras (en japonés, eso sí) bonitas, donde les agrada tu personaje y te dan likes (no es coña), donde todo se respira familiar, agradable y para todos los públicos. Es tan family friendly, acogedor y divertido que enamora desde el minuto uno.
No es para todo el mundo, por supuesto. Ya he comentado que aunque es online, la interacción no es tan alta como otros. Tampoco hay míticas, raids al uso o contenido fuertemente inspirado en grupo en altas cantidades. A eso hay que sumar que es un JRPG de la vieja escuela y no uno de acción donde pulsar skills en un orden concreto. Quizás por eso estoy tan cómodo en Astoltia. No me lo tomo igual que, por ejemplo, World of Warcraft o Final Fantasy XIV, me lo tomo como el décimo capítulo de una saga de rol japonés clásico con un montón de contenido que puedo hacer como quiera. No tengo presión por avanzar, tampoco siento la necesidad de tener el mejor equipo del mundo (de hecho las batallas tienen selector de dificultad para que no tengas problemas), solo quiero descubrir cosas, emocionarme con sus historias y divertirme mucho.
Sin embargo y como he repetido con anterioridad, si eres fan de Dragon Quest debes jugarlo, si me lo permitís, POR COJONES. La barrera del idioma ya se ha saltado e incluso hay otro programa para traducir el juego que permite traducción al español. Hay una prueba gratuita más que generosa además y si quieres comprar el juego por menos de 35 euros tienes el lote completo, es decir, juego base más todas las expansiones. Además la suscripción mensual es muy barata, solo 6 euros que puede ser más o menos (en poca cantidad) dependiendo del valor del yen. Lo mismo ocurre con la compra del juego.
También tiene una franja horaria infantil para que, si no tienes suscripción, puedas jugar GRATIS cada día durante dos horas. Horario infantil nipón, claro, para nosotros sería de 9 a 11 de la mañana entre semana y de 7 a 9 de la mañana los sábados y domingos. Aún así es tiempo más que suficiente para completar eventos que vayan saliendo en el juego, avanzar en la trama, subir profesiones etcétera.
Ahora mismo estoy metido de lleno en completar la primera expansión. Empecé hace poco pero los cambios con respecto al base son más que notorios. Una mejor narrativa, escenarios muy cuidados, efectos gráficos sorprendentes, música estupenda y sorpresa tras sorpresa. No tengo prisa pero sí tengo ganas de ver cómo será el resto, porque si lo jugado me ha sorprendido, no quiero imaginar qué vendrá después. Al mismo tiempo, tampoco quiero que se acabe, aunque por suerte los desarrolladores ya han comentado que van a darle soporte, al menos, diez años más. Y la próxima expansión está al caer.
Cada vez que veo una nueva clase me llama poderosamente la atención, son todas alucinantes. Cuando hay algo que desbloquear, allé voy. Cuando se abre nuevo contenido tras la historia que he completado, quiero hacerlo. ¿Las misiones de clan? ¡Al momento!. Hago mi mazmorra aleatoria diaria (pero no aleatoria porque te escojan una al azar de entre las disponibles, sino porque cada vez que entras en ella es distinta), también la caza de monstruos diaria. Me conecto y sigo la historia, pero de repente me llama la atención encontrar tesoros o enemigos élite. Da igual que esté haciendo, DQX me divierte muchísimo.
Me está cambiando los planes de trabajo, me impide jugar a otros títulos, sueño con él, intento convencer a la gente de que lo juegue, planeo mis próximos pasos (que nunca se cumplen porque me entretengo con otra cosa) o pretendo subir profesiones de fabricación con otros personajes porque no puedo aprenderlas todas con mi único personaje (al contrario que las clases que sí se pueden ser todas). Lo de Dragon Quest X está llegando a un nivel enfermizo pero es que el juego es una maravilla. No sabéis lo que os estáis perdiendo y es incomprensible que Square Enix no lo traiga a Europa.
Un juego tan jodidamente idéntico al resto no tiene sentido que no salga de su país. Es pura esencia Dragon Quest, empezando por los menús hasta por cualquier cosa inimaginable. Si vienes de DQXI, aquí es todo igual. Accesos directos, menús, habilidades (no todas), casino, sistema de juego... TODO. Lo comento en mi último vídeo sobre el videojuego, en FFXI o FFXIV se sabe que son de la saga por su título y porque comparten enemigos, situaciones, personajes o características. Sin embargo cuando los ves en movimiento, sea por sus gráficos, menús, mundo o banda sonora, las diferencias son muy palpables. Si ahora por ejemplo os muestro una captura de Aht Urghan Whitegate, sabéis que es de un FF porque os lo he dicho, pero nada más. Ahora bien, si hago lo mismo con DQX, reconocéis al instante que es un Dragon Quest, incluso si no enseño los menús.
Aht Urghan Whitegate, de FFXI
Ahora bien, ¿por qué Square Enix no trae el videojuego a Europa o América? La razón la desconocemos. Es cierto que es una saga que no es vende consolas per se, solo en Japón. Que Dragon Quest X puede no tener los mismos números que otros gigantes del género (aunque ojo, hay MUCHÍSIMA gente jugando, ni os lo imagináis) aunque se mantiene mucho mejor que el resto y es TOP en el país del Sol Naciente. Pero sin embargo han traído spinoffs de mucha menos calidad, juegos de móviles que calcan lo mismo que el 99% del catálogo F2P de teléfonos y tabletas y extrañas combinaciones como un Minecraft de DQ (buenísimo, eso sí) o el mussou. ¿Por qué no sacar Dragon Quest X fuera de sus fronteras aunque sea en inglés como FFXI o FFXIV?
Hay una comunidad ENORME en torno al juego que no es nativa de Japón, montones de servidores Discord donde se congrega la gente, hay creadores de contenido que hacen guías y suben partidas o equipos, como el de Clarity, que se empeñan en traducir a mano las escenas de vídeo e implementar DeepL dentro del juego. Hay jugadores que pagan por el juego incluso ante tantas adversidades y otros tantos miles que quieren jugarlo sin complicaciones, pero Square va a la suya. Es más, ni siquiera banean por utilizar VPN o Clarity y saben que se usa. Para más INRI, incluso eliminaron la restricción IP a los americanos, los cuales pueden entrar al juego sin complicaciones.
Seguramente, si lo lanzaran, no sería un mmorpg top por su carácter clásico (que no a todo el mundo le agrada) y por que el género no es de lo más jugado entre los usuarios habituales a este ocio, pero las cifras están ahí para demostrar que, si lo lanzan en inglés en todo el mundo, tendría una muy buena base de jugadores. Ojo, estamos hablando de localizarlo SOLO en inglés, que es el idioma "universal" que gente de todos los países entiende. Y con entender me refiero a que se enseña en todo el mundo, al contrario que el chino o el italiano. Ya solo por englobar a todo el mundo bajo un mismo idioma la base debería de aumentar considerablemente.
Por desgracia esto no son más que suposiciones y seguramente detrás de todo esto haya una razón lógica. Quizás su bajo precio y cuota no de para más, lo mismo que lo barata que es su tienda (solo venden skins), o que la censura tal y como comentaba otro seguidor del canal sea un impedimento para que se lance en otros países. Algo que, si me dejáis apuntillar, no creo que sea un impedimento porque este es mucho más liviano en ese sentido. ¡Ni hay puf puf, ni cosas demasiado eróticas, ni sangre! O puede que visto el éxito de FFXIV ARR sientan que haya dejado en evidencia que DQX no puede competir contra él y no se la quieran jugar (lo veo más factible).
En fin, aprovecho esta entrada que me ofrece Google gratuitamente (¡JA!) para recomendaros a todos que entréis al juego, sobre todo si sois fanáticos de Dragon Quest. Os estáis perdiendo LA MEJOR entrega de la saga sin discusión alguna. Es alucinante, barato, hay una tremenda comunidad y no deja de sorprender a cada minuto. Es Dragon Quest X offline, pero con online. Ya me entendéis. Echad un vistazo a la página que pongo a continuación (https://dqxabbey.com/index.html) y ver mis vídeos que adjunto en el post para saber cómo empezar a jugar. Os espero, ¡no me falléis!
No hay comentarios:
Publicar un comentario