martes, 18 de abril de 2023

Terminé (por fin) Final Fantasy VII Remake y este es mi análisis (con SPOILERS)

Hay pocas experiencias videojueguiles que me hayan marcado en mi vida, dos en concreto, y ambas son con la franquicia Final Fantasy. Por una parte está Final Fantasy XI (¡que te calles ya con el juego, pesado!) y la otra ocurrió con Final Fantasy VII. 

Cuando se lanzó en la primera PlayStation me encontraba en un momento de mi vida en el que apenas jugaba. Estaba a punto de cumplir la mayoría de edad y mis hormonas.. pues eso, ya sabéis a qué me refiero. Pero llegó FF7 en mi vida de un modo que algún día os contaré. Se resume en: amigo compra PS1, amigo juega a FF7, amigo me lo enseña, Taru se enamora del juego.

Cuando el videojuego llegó a las tiendas yo no era ajeno al éxito de la franquicia y ya había completado alguno con anterioridad. Sin embargo mi obsesión con Final Fantasy VII llegó a ser algo enfermiza. Compraba muchas revistas al mes solo por el hecho de tener algo de FFVII en portada o entre sus páginas, después recortaba todo lo relacionado con él y lo colgaba en la pared de mi cuarto. Hasta al dueño del gimnasio al que iba le hice imprimir varias capturas CGI del juego (Cid en el avión, Cloud y Tifa en Nibelheim etc..). Fue una locura.

Mentiría si dijera que no pedía a gritos un remake del título, sobre todo cuando se presentó aquella escena de introducción corriendo bajo una PS3, así que cuando se anunció para PS4 aluciné con lo que vi. Aún así me pilló con mucha experiencia sobre mis hombros y sabía que, por A o por B, la iban a cagar en algún momento con esta decisión. 

Reservé el juego en su edición Deluxe para PlayStation 4 y ese mismo día que llegó a mis manos lo puse en mi sonora consola. La baba me caía, para qué mentir. Eso era un sueño hecho realidad y los primeros compases era un calco del juego original. Pero después...

Después empezaron los cambios en el guión, misiones secundarias que no venían a cuento o demasiado chorras, libertad de desplazamiento nula y un chicle a punto de romperse de tanto que lo estaban estirando. Solo os digo que llegué a Mercado Muro y vendí mi edición de 80 euros (¿o eran 90?).

Después volví a probarlo en PC y aunque mi ordenador no era muy allá (el de ahora es medio de la NASA) pude probarlo con todo al máximo y, como no, aluciné de nuevo con su aspecto gráfico. Y de nuevo lo desinstalé. Los cambios no me llamaban la atención en absoluto. 

Cuando me llegó PlayStation 5 a casa le metí 4 meses de PlayStation Plus Premium (hola Sony, se me acaba en dos días, si te sobra algún código aquí estoy) y empecé DE NUEVO el juego... que volví a dejar en el mismo sitio de siempre; Mercado Muro. Hace tres días me di cuenta de que la suscripción se acababa y me propuse acabarme el juego a toda costa, al menos para no sentir que he desperdiciado la suscripción y hace unas horas lo he terminado.

Esta entrada en el blog no es un análisis de Final Fantasy VII Remake al uso tal y como haría en mi trabajo (con este u otro título), es decir, teniendo en cuenta lo que espera el usuario, comparativas con otros juegos, tiempo de desarrollo, parches, DLCs, fallos etc.. Este es una review desde mi perspectiva como amante del juego original y como jugador, sin más. 

OJO SPOILERS

Voy a hablar primero de sus puntos positivos, que los tiene y muchos. Salta a la vista el aspecto gráfico, una auténtica bestia parda para la consola en la que se ideó; PlayStation 4. Hay un mimo extraordinario impreso en él. Se tiene en cuenta cualquier detalle por pequeño que sea y perderse por Midgar y alrededores es una jodida gozada. Creo que no he usado más el botón Share en mi vida. Desde el tren donde empieza todo hasta el edificio Shinra, es impresionante.

A la par está la banda sonora y todo aquello que implique hacer trabajar a los altavoces. Los temas musicales son de infarto, cualquiera de ellos. El sonido de los efectos de combate, las voces o cualquier otro están a un nivel tremendamente bueno y, para alegría de mis oídos, también hay mucho cariño en este apartado. Las pisadas, por ejemplo, tienen en cuenta la superficie por donde pasan los héroes e incluso se nota el sonido acolchado de los pies al pisar la moqueta del edificio Shinra o similares. 

Final Fantasy VII Remake es un producto excelsamente cuidado en todos sus apartados. Se aprecia en todas sus características que han querido homenajear a una leyenda del mundo de los videojuegos y, además, en general, lo han logrado. Nada que ver por ejemplo con Tales of Symphonia Remastered que salió hace poco, este era un título para sacar tajada sin venir a cuento. Aunque me repita, FFVII Remake está muy muy, pero que muy cuidado en el apartado audiovisual.

La historia, dejando a un lado las nuevas adiciones, me ha encantado cómo la han edulcorado. Además lo han hecho con cabeza, expandiendo la trama original o explicando detalles que en el título de PlayStation apenas se hablaba de ello. Uno de estos detalles que me ha encantado es el museo a Shinra en el edificio de la compañía. Parece una tontería pero un par de pisos de media hora de duración te expanden el folclore cosa mala. 

Del sistema de combate han corrido ríos de tinta pero no habrá por mi parte. Me da lo mismo que sea en tiempo real o por turnos. Es cierto que prefiero lo segundo pero si está bien implementado el primero no seré yo quien lo critique. El combate de Final Fantasy VII Remake está muy bien pensado, hasta tiene su parte táctica tal y como lo tenía el original. Ahora bien, una lástima que apenas se utilicen las habilidades Límite o que las invocaciones funcionen aleatoriamente o se consigan en combates virtuales (bochornoso por mi parte). 

Lo he jugado en todo momento en el modo más alto, Normal, y salvo dos pequeños jefes (la cabrona de Shiva es una, por ejemplo) no he tenido la necesidad de rebajar la dificultad. De hecho tampoco he usado objetos que curen estados, de ataque o similares, tan solo pociones, éteres y plumas de Fénix. Ni siquiera he utilizado magias que curen estados o los provoquen. Pero aún hay más, tampoco he trasteado con las materias ni equipamiento, me he limitado a ponerme el arma que más pega y añadirle magias elementales o de cura (no, la de Robar tampoco la he usado). Aún así he conseguido casi todo, salvo un arma de Aeris creo y la materia Habilidad Enemiga, que ni idea de dónde estaba xD.

Al final el combate tiene sus partes tácticas pero como podemos atacar en tiempo real y spamear las habilidades de daño, por más que me silencien o duerman, sigo echando habilidades o cambio de personaje. El sistema de combate, aunque es muy bueno, necesita mejorar para ser un poco más fiel al original. Tener acción frenética en tiempo real tiene esas cosas, que para qué molestarte en curar si puedes aporrear botones y matar al bicho sin perder tiempo. Total, al acabar el combate se termina la dolencia...

En los puntos negativos tenemos las tramas adicionales que han añadido a este remake y cómo ha cambiado el juego con respecto al de 1997. Es cierto que hay algunas partes que he disfrutado pero la mayoría, sin exagerar, han acabado con mi paciencia. He estado a punto de desistir en mi empresa muchísimas veces y todas, por desgracia, han sido en los nuevos tramos. 

La misión de Jessie de visita a casa de su madre me hizo algo de gracia. Tenías el duelo con la moto y la batalla final con el random de turno. Un random que ni chicha ni limoná como decimos en mi tierra. Ni idea de por qué aparece este tipejo ni qué implica en la trama. Ha sido un "tenemos que poner a alguien para darle un poco de acción a esto" y ya está. O tiene un capítulo importante en las próximas entregas o me parece uno de los memes más vergonzosos de la última década. 

Después tenemos la parte de Mercado Muro que, en mi opinión, es un auténtico muermo. Tropocientas mil cosas para obtener un vestido y misiones de mierda hasta llegar a él. Después el bailecito de marras en el Honeybee Inn... que me dio una vergüenza de aupa. En ese momento estaban mis hijos y mi mujer mirando y no sabían ni dónde meterse. A veces, como en el sexo/cortejo, es mejor sugerir que enseñar. Este era uno de esos casos (que hacía bien el título original). 

La parte del laboratorio subterráneo del Sector 7 me pareció un buen añadido tanto como para enriquecer la historia como en contenido. Ni muy escueto ni muy alargado, más bien lo primero, pero añade contexto a la historia. Sin embargo la parte del laboratorio en la sede de Shinra, si bien me gustó al principio, he acabado hasta el badajo de ella. Se me ha hecho igual de soporífera que la parte de las cloacas con el guaperas de la gorra u otras del estilo.

Y sin andarme con más rodeos, hablemos del final del juego. ¿Qué coño han fumado? Ya no solo que lo de los Ecos me disguste muchísimo, es que.. ¿a quién cojones se le ocurrió esa batalla surrealista con "el jefe del destino"? ¿Y ese plano alternativo? O sea, ¿de qué cojones vais? Me ha parecido un insulto a la historia original, así de claro os lo escribo. No quiero añadir mucho más porque esto se haría mucho más largo de lo que ya está siendo pero no me ha gustado en absoluto.

Mi conclusión de Final Fantasy VII Remake es que es un producto muy bueno donde GOZAS reviviendo la historia (con algún que otro retoque, hola Biggs, hola Wedge, hola Jessie) y disfrutas del lore expandido, pero que con las nuevas adiciones sin venir a cuento lo dejan en muy mal lugar. Es decir, he disfrutado con lo que ya conozco pero también he deseado desinstalarlo con el resto. Y por desgracia hay más momentos de estos que de los primeros.

Porque sí, porque Square Enix ha querido estirar un chicle de 1 CD de duración hasta las 40 horas, ¿y qué mejor para hacerlo? pues dándole cuarenta vueltas a una misión de mierda. O te añado el ir a casa de una compi a comer pizza para bueno, que te entretengas y no te sientas timado. 

Me ha encantado ver el juego a resolución 4K, controlarlo con DualSense (aunque solo use el háptico para la moto) y escuchar su magnífica banda sonora. Me ha flipado revivir la historia original, os lo juro. Lo he disfrutado muchísimo e incluso lloré en su día al ver a Aeris, la iglesia o su casa (sí, en tres ocasiones), pero la fumada de cosas extra, que son la gran mayoría, las he jugado horrorizado. Hacía tiempo que no quería desinstalar un juego tantas veces como este Final Fantasy VII Remake. Solo quería que estos trozos acabaran rápido para volver a darme de bruces con la historia que ya conocía y me ha costado muchísimo mantenerme al pie del cañón, no sabéis cuanto. 

Pero bueno, tenía que pasarme el juego para poder "disfrutar" de la segunda parte cuando a Square Enix le venga en gana. Porque esa es otra, anuncias un remake muy esperado, tardas la tira en sacarlo, lo haces en tres partes y a los usuarios de la consola en la que se planteó los dejas tirado en las dos últimas entregas. Un remake tan cuidado en lo técnico como este, un homenaje tremendamente bueno en casi todo y le das un "final" así. Si alguno quería hacerse la colección para la consola "original", lo has jodido de por vida. Una colección rota al que le faltarán dos huecos. 

PD: Lo que SÍ hace bien es que al completarlo te de ganas de jugar al original, algo que haré o bien en PS5 o en mi Anbernic en su versión mejorada por fans (traducción, arreglo de bugs etc..).

2 comentarios:

  1. Muy de acuerdo contigo. Todo lo comentado relativo a los cambios del juego y los ecos es una "Nomurada" que te hace pensar que ha mezclado experiencias de la saga KH y le ha quedado algo distinto,que trae nostalgia pero va más enfocado a enganchar a las nuevas generaciones de la saga que a ilusionar al viejo amante de la historia original.

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    1. Yo entiendo que se añadan cosas para expandir la historia y explicarla mejor, pero la mayoría de añadidos son absurdeces. Quiero más museos de Shinra y menos guardaespaldas de gorrillas.

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